martes, 19 de junio de 2012

Crónica de un final infeliz. - Al menos para mí -


Todo comenzó mejor que lo que termino, recuerde que el último campeón uruguayo era Nacional, pero que el haber llegado a la final de la Copa Libertadores auguraba un 2012 plagado de éxitos. Se mantenía gran parte del plantel, a excepción del Tony que lo dejaron ir, se priorizo a Aguirre antes que al Tony. Pero quién se animaba a decirle que no al técnico que nos devolvió la posibilidad de jugar una final de copa. Era él hasta ese momento, de lo mejor que le había pasado a Peñarol. Cuando todo comenzaba a rodar fue que apareció el árabe con plata y se lo llevo, se llevo al técnico y con él se fueron las ilusiones - aunque en ese momento nadie sospechaba el final que nos esperaba – de poder salir campeón.

Fue ahí que apareció, después de su anterior salida poco feliz del club – por parte de la dirigencia – Don Gregorio Pérez, el equipo de Gregorio nunca jugó bonito, me animaría a decir que jamás vi a un equipo de Gregorio jugar bonito, pero sus equipos tenían rebeldía, eran ganadores, cosa que le faltó mucho a este equipo. Perdió el Apertura de atrás con Nacional. Comenzó cayendo feo con el Nacional de Medellín – será casualidad, pero en esta etapa nos ganan a camiseta - por la copa. Luego lo inesperado, cuando Gregorio alcanza la punta del Torneo Clausura y de la Tabla Anual, una vez más es echado por los dirigentes. Se suponía en ese momento que no se creía que se mantuvieran los logros deportivos alcanzados.

Paso el Tito Goncalvez como técnico por un partido, ganó, gustó y goleó. Pero el hombre elegido era otro, Polilla Da Silva fue quienes entendieron los dirigentes era el hombre que nos llevaría al triunfo. Fue el equipo dirigido por el Polilla que varias veces tuvo que ganar para depender de sí mismo pero perdió cada chance que tuvo. Si bien es cierto que a favor del Polilla está la no conformación del plantel, tomó un equipo armado y jugó o intentó jugar a lo que pudo, también es cierto que Gregorio tampoco pudo elegir y lo echaron.

No es estoy pidiendo que echen al Polilla, estoy narrando de forma objetiva lo que sucedió durante este año futbolístico para los hinchas de Peñarol. Y como si todo esto fuera poco, cuando el equipo pero jugaba los dirigentes hablaban de estadio propio, mamita, desde que tengo uso de razón que Damiani promete estadio. Como decía el slogan boquense: “ A seguir participando”

Para terminar mi apretado abrazo a Don Nelson Ivaldi, Andrés Lorenzo y Gallego Galicia bolso de ley, pero ante todo amigos que entienden el fútbol y con los cuales mantenemos las gastadas que el fútbol nos brinda.

PD: Juanpi aflójale allá en el cielo, que hace dos años que me vienen gastando, abrazo de gol.