miércoles, 22 de febrero de 2012

Ya te dí vuelta.


                Muchas veces intente dejar de fumar pero nunca antes había superado obstáculos humeantes tan fuertes para lograr el objetivo. La primera pantalla a superar fue dejar de escudarme en el cambio de carácter que me producía dejar de fumar, esta pantalla fue pasada (creo que con éxito)

                La segunda pantalla de este juego consistía en compartir espacios reducidos con fumadores de la misma marca que yo antes fumaba. Esta pantalla fue salvada con el anhelo de poder llegar a casa y darle un beso a mi hija, sin necesidad de pensar que tengo olor a pucho y este le puede hacer mal a mi niña.

                Luego vino una de las pantallas más difíciles para salvar, asistir a una reunión con compañeros del IPA. El poder estar pasando por una etapa monotemática (pues solo hablo de mi hija) me ayuda muchísimo para poder seguir adelante en este juego.

                Si la página anterior parecía difícil, que les cuento de las dos últimas de este juego. Elección de horas en secundaria y volver a ponerme detrás de un volante en las calles de Montevideo. Como cuando tenía dieciséis años te di vuelta, ahora que te superé no quiero volver a jugar este juego. Mis pulmones se vuelven a abrir, mi olfato comienza a redescubrir el mundo y yo me siento realmente mucho mejor.

Hospital de Clínicas.

martes, 14 de febrero de 2012

Todo vuelve.


       Muchas veces se escucha en las conversaciones de vecinas o a Ana Clara decir: “todo vuelve”. Generalmente está afirmación viene envuelta de un tono vengativo y con una pequeña pisca de maldad. Pero para la tranquilidad de mis lectores este no será el hilo conductor de esta crónica. Hoy lo que me vuelve en esta vida es el regreso al mundo de la placita.

       La placita fue testigo de mis alegrías y penas, escucho mis primeras puteadas y mi primer grito de gol. La placita fue la escenografía perfecta durante mi niñez. Hoy que soy padre, vuelvo a la placita, un poco más viejo, la miro desde otro ángulo y me dejo atrapar una vez más. 

      Toda placita tiene niños jugando, adultos disfrutando y adultos preocupados; algunos por sus niños y otros por el viaje de la adultez que no les permite disfrutar de las espadas de hojas secas, de las naves imaginarias, ni del ruido de las hamacas.

      Como dijo Batman: “placita…come back”


lunes, 6 de febrero de 2012

Corralito mutual.


Se ve que la apertura del corralito mutual conlleva la cerradura mental del usuario, o al menos eso parece transmitir la propaganda con la que nos invaden por estos días. Nos ofrecen un montón de beneficios gratuitos, que son ley y los muy descarados los muestran como un beneficio.

Es como que la policía promocione que a partir de hoy vigilará su cuadra, que los docentes a partir del próximo marzo daremos clases en los liceos, y sabe que todo por cero peso. Por favor señores creativos de alpargatas y pantalones hippies no me traten como si fuera estúpido, la propagada no solo es para teleadictos también las vemos gente de bien.

Les dejó un par de imágenes de mi experiencia en mi actual sociedad…donde la atención médica es buena, pero la limpieza deja mucho de que desear. 



jueves, 2 de febrero de 2012

Llanto.

En este mundo posmoderno ya debe de existir cientos de autores que han desarrollado sus teorías sobre el llanto. Agreguemos además del llanto dos gotitas de Lie to me y tenemos resulto el dilema de ¿por qué llora el ser humano?

Entonces, te desafío a vos Lie to me, suponte que estas con una beba de 12 días de vida y rompe en llanto. ¿Cómo sabes si ese llanto es de hambre o de dolor de oídos o de me falta hacer provecho papá? A mí no me vengas conque mírale la papada, si levanta el ojo es esto, si se tira un pedo y levanta la mano es lo otro.

Confieso que se me rompieron todos los esquemas, escuchar el llanto de una hija y no saber porque mierda llora, te rompe el alma. Y es ahí donde empieza el periplo que panela 45° grados mirando al este, que hamácala de esta forma, que ahora se calmo pero vos estas con un pie en el aire, tus brazos alzados al cielo y la beba en ellos (tá clavado, te vas a acalambrar) y la niña vuelve a romper en llanto. Y volver a empezar.

Lo único que se pude diferenciar es el llanto de tu beba del de otra beba, todo lo demás Lie to me, son espejitos de colores.

PD: Nunca perder de vista que estas líneas son escritas por un padre primerizo

Que la voy a dejar llorar, dejate de joder...