sábado, 28 de enero de 2012

La voz de la experiencia.

Siempre he tenido como marco teórico a la voz de la experiencia. Dicha voz fue la guía en mi niñez y fue compañera en la adolescencia. Siempre mostró el camino del bien y marco con claridad por donde andaba el mal. Entonces no se me hacía difícil elegir, las opciones eran dos el bien o el mal, por supuesto que yo siempre elegía el bien. (No hay que olvidarse que en esa época yo era un gordito bueno y simpaticón)

Pero a los 33 años de edad me cuesta un poco poder entender a la voz de la experiencia, no sé si será por aquello de la globalización, el internet o la crónica policial de los noticieros. Aquel discurso donde las dos opciones eran bien claras, se va desdibujando con el tiempo, el bien y el mal se funden en versiones distorsionadas donde no queda claro quién es quién. La voz de la experiencia que marcaba el camino ahora es una lluvia de recomendaciones, donde muchas veces las versiones se pisan unas a las otras y es ahí donde uno se ve envuelto en un dilema existencial: ¿cuál de las voces dice la verdad?

A modo de ejemplo, por si no se entiende lo que quiero expresar, supongamos que nuestro presidente José Pepe Mújica necesitara recurrir a la voz de la experiencia. En principio tendría 3 opciones a las cuales recurrir: Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle y Tabaré Vázquez (la opción Jorge Batlle fue descartada, simplemente porque no se me vino a la cabeza como referente de voz de la experiencia, y como el que escribe soy yo, yo elijo que voz voy a tomar como referente) Al parecer estas tres voces difieren más de lo que acuerdan. (Ahora me parece que las diferencias son solo “al parecer”, mejor pacemos a otro ejemplo)


Si Gregorio Pérez necesitara escuchar a la voz de la experiencia, seguramente los candidatos podrían ser: Diego Aguirre, Manuel Keoseian y Julio Rivas.

Diego le aconsejaría que aceptara la oferta de Irán que no le haga caso a las boludeces yanquis de la estación nuclear y que se fuera ya, pues solo se vive una sola vez. Por su parte Manuel lo aconsejaría que cumpliera su contrato hasta el final, salvo que los dirigentes ya manejen otro nombre como posible remplazo, entonces ahí no lo dudes y mandate a mudar. Y por último Julio le recomendaría no tener celular, ni faceboock, ni manejar ninguna red social o de comunicación que no sea el cara a cara, así de esa manera el día que te quieran echar tendrán que venir a decírtelo de forma personal. Por lo tanto escuchar a la voz de la experiencia se hace cada día más complicado

Bien interesante es, más allá de a cuál voz escuchar, tener varias voces que nos quieran aconsejar. A todas las voces de la experiencia gracias por estar siempre a mi lado.

miércoles, 18 de enero de 2012

Podría ser la última.

Calor, verano, playa, todo lo cambie por pañales, hacer dormir a mi niña, y quedarme mirándola por horas como duerme en su camita. Querer expresar en palabras la sensación de felicidad es imposible. Para un leonino pasar a ser actor de reparto en su vida es medio complicado, pero todo se transforma cuando la actriz principal de tu vida es tu hija.

Como muchos amigos me diagnosticaron que a partir de ahora dejaría escribir, se me ocurrió escribir sobre la última vez. No todas las últimas veces son malas o trágicas, es más la última noche luego de comer mi niña durmió como un angelito, agreguemos que eran las 2 de la mañana y volvió a despertarse a la 5 de la mañana (es decir dormí 3 horas de corrido) Alguien por ahí estará pensando que desgraciado durmió 3 horas nada más, a los que piensan eso, como dice la Biblia: “perdónalos…no saben lo que piensan”. Pero fue un placer tibetano el que me regalo mi niña en la última noche.

Pero si hablamos de relaciones de pareja siempre la última vez tiene dos polos (como las pilas), la positiva, la de la parte dejante que recordará ese momento como un momento feliz. Y la parte negativa, la parte dejada que deberá recurrir a sus amigos, a Ricardo Montaner, un helado. Si el dejado es hombre entrara en un pozo anímico del cual solo saldrá para ver los toreos de verano. Si la dejada es mujer salir del pozo es mucho más sencillo, una bikini, playa, y pronto (diría Nano Fole) a la brevedad tendrá más de 20 palomas revoloteando para olvidar al paloma que se fue. (No influye la playa a la que asista la dejante, en verano el hombre es palomo, desde la playa Ramírez hasta La Paloma)

Ahora la última vez que viaje en ómnibus fue terrible, el calor fue una cuota de los 12 pagos sin recargo que hay que fumarse arriba de un bondi en la capital. La mezcla de aromas en verano se potencia, el vaho del asfalto, más el Antonio Banderas de los hombres, más el Gabriela Sabatini de la damas, más el aroma a guarda que tiene el guarda, más el chofer (ser que en verano pasa a ser como el germinador de la escuela, si no lo riegas se pudre en cinco minutos), sumado al Poet fragancia “Vendedor ambulante”, hacen del viaje en ómnibus una experiencia religiosa.

Esta podría ser la última crónica que escribo así que se la dedico a mi hija, a mi señora, a mis padres, y a los profesores que me cedieron la hora para poder escribir esto, abrazo de gol.

martes, 3 de enero de 2012

Verano perfecto

Cada uno tendrá en lo más íntimo de su ser el ideal de verano. Por suerte en mi verano perfecto no entra Federico Guisan. Este verano es muy particular para este este escritor de blog, es que entos días estoy esperando la llegada de Camila, si bien Camila aún no leera estas crónicas, tal vez algún día lea lo que su padre escribió.

No te voy a decir que estraño un poco la playa, pero la sensación de estar esperando el nacimiento de una hija o hijo es inespicable, ver la pancita de mi señora y ver como Camila se mueve es maravilloso. Si bien hay días en que me da un poco de miedo pues sus moviemientos son lo más parecido a los que vi en la panza de "Singuner Winder" en Aliens.

Saber que se acerca el día en que voy a conocer a Camila es muy emocionante, además en estos nueve mese la relación de un padre con su hija o hijo se basa en una relación de tecnología, es decir, gracias a las ecografías el padre le puede escuchar el corazón o cuadno uno va al médico y el ginécologo agarra su spika y te hace escuchar los latidos, mamita eso es impagable.

Bueno queridos amigos este por ahora es mi verano perfecto, sin chimentos, sin playa pero con una ilusión tremenda por que en poquitos días voy a ser el papá de Camila.