jueves, 22 de diciembre de 2011

Querido Juanpi:

Hoy hace un año que te fuiste, todos los días me levanto y convivo con el dolor de tu partida. Nada podrá hacer volver el tiempo atrás, guardo los mejores momentos vividos en lo más profundo de mi corazón.

Mis alegrías son las tuyas, te tengo presente en cada momento de felicidad, cuando me entere que iba a ser papá, lo primero que pesé fue: la puta madre como se hubiera puesto el Juanpi al saber que sería tío y por partida doble. Naira ya está entre nosotros y es una inyección de alegría para el alma. Camila llegara pronto y será otra inyección de alegría para compartir.

En lo personal me gustaría recordarte cada 18 de noviembre, porque ese día fui feliz, fue la primera alegría que me diste sin saberlo, había nacido mi segundo hermano. Ese enano que revolucionó la casa, el Marone chico. Yo me sentí más importante tenía que cuidar de mis dos hermanos. Valeria, la princesa de la casa y el Juanpi ese enano que todo lo arreglaba con una sonrisa.

Estamos en fechas de comidas de fin de año, despedidas. En honor al Juanpi si tomas más de la cuenta, no manejes. Es preferible quedarte a dormir en la verada, y volver al otro día “borracho pero con flores”, y comerte la puteada de aquellos que te quieren de verdad, que no volver nunca más. Despidamos el año, y no a un amigo.

En mi corazón, hoy y todos los días de mi vida, tú hermano que te amo, te ama y te amará por siempre Nicolás. Abrazo de gol.