martes, 26 de julio de 2011

Y ahora vamos por la 16.


En un lugano no muy lejano, existe un maestro que a orillas del arévalo ríos planificó un trabajo que de a poco nos devolvió lo victorino de nuestro fútbol, que muchos veían cavani en un pozo.

Si bien al comienzo el castillo parecía cosa de tata, con un poco de cinta scotti se unieron palito, esfuerzo y el que no silva que se fuera para la casa recuperando así un lodeiro de historia

Hace un año atrás cáceres alcanzamos la gloria, nos quedamos con la gargano entre la muslera, aunque igual festejamos como mono el volver a hacer parte de la historia.

Pero no esperez que de la nada, todo coates del cielo, hay que godín suarez y sin exagerar, pues hoy somos una joya, que eguren me emociona. Pues el hombre que se detenga a pelar cebolla y no abreu la puerta para forlán la decimoquinta copa, nunca se animará a ser parte de su propia historia