lunes, 20 de junio de 2011

¿Cómo explicarlo?


La vida te da sorpresas y el fútbol ni te digo, solo aquellos que sentimos el fútbol en la piel, en el alma, podemos entender el llanto del hincha de Vélez en la noche de su eliminación en la Copa Libertadores, la alegría del hincha de Peñarol por alcanzar después de más de veinte años la posibilidad de ver a su equipo en una final de Copa Libertadores. El hincha, que cosa rara, que vicho interesante, pero ¿cómo explicarlo? ¿Qué te hace hincha?

Algunos creen que hincha es aquel que va a la cancha todos los partidos. Entonces cómo explicar que existen más hinchas que capacidad que tiene cualquier estadio del mundo, cómo explicar la sensación de nervios, ansiedad, cuando empieza a rodar la pelota, y cómo explicar que durante noventa minutos tu corazón late y se vuelve del color del equipo de tu pasión.

Esto sucede no solo cuando estás en la cancha, sucede en la cocina de tu casa con la radio pegada en la oreja, sucede en aquel que trabaja y cada cinco minutos se las ingenia para averiguar cómo va el partido, sucede con aquel que camina por la calle y ve a un tipo enchufado en su auricular, y sin pensar le pregunta ¿cómo van? En todos ellos entre semana descansa el hincha que despierta con cada pitazo inicial.

¿Cómo explicarlo? Si el primer hincha de fútbol de mi país, era aun hincha pelotas. Si era el que inflaba las pelotas en la cancha de Nacional, que cuando gritaba por su equipo, al tener la voz ronca y fuerte, la gente se preguntaba ¿quién grita? y la respuesta era una sola, es el hincha.