martes, 23 de febrero de 2010

Una pausa obligada por mudanza


Ya instalados en nuestra nueva casa, con el correr de las horas, de los días iremos publicando las crónicas que se fueron gestando en estos últimos días. Luego de las vacaciones y luego del trajín de la mudanza estamos más tranquilos, más serenos, pero con las mismas inquietudes de siempre.

Ahora escribo mirando al cielo, ojo no es que voy caminando mirando para arriba, cosa que deseche luego de un hecho que me sucedió en el pasado mes que en próximas crónicas les comentaré, sino que ahora tengo un hermoso balcón al lado de la computadora, desde el cual se ve el río.

Te mata la envidia, verdad. Pero bueno si una quiere ser un cronista de verdad debe darse ciertos lujos, pero todo es por el bien de ustedes, mis queridos lectores, abrazo de gol y pronto iremos plagando este blog de nuevas historias.