miércoles, 20 de enero de 2010

Ojos bien cerrados.


Aún recuerdo las palabras de mi padre, aquellas que utilizaba para justificar que Pepe Carvalho o Las gatitas y ratones de Porcel no eran programas televisivos para que un niño mirara. Sus palabras eran las siguientes:

“Aparecen minas en bolas y vos no tenés edad para mirar eso, cuando cumplas 18 hace lo que se te de la gana”

Cuanta pedagogía tenían esas palabras y cuanta pedagogía escondía la cara de mi padre, eso era lo que me limitaba a retrucarle dicha opinión. El pasado martes 5 de enero me encuentro mirando el informativo de canal 10, y como ya tengo más de 18 años cumplidos puedo mirar lo que yo quiera en la tele, sin necesidad de la mirada inquisidora de mi padre que me lo prohíba. El informativo de canal 10 repitió los mismos informes desde la costa este del Uruguay los primeros cuatro días de enero, pero esto cambio el día previo a la llegada de Los Reyes Magos.

Blanca Rodríguez – la conductora de dicho informativo – presentó el informe desde la playa Chihuahua, una de las pocas o la única playa nudista del Uruguay. El informe comenzó con la novedad de que el cronista apareció sin remera, luciendo una típica panza cervezaza, ya el inicio de la nota era bastante bizarro, no había necesidad de que el editor de dicha nota se destapase y destapé a los entrevistados. Un concierto de penes y tetas, en definitiva hombres y mujeres desnudos coparon la pantalla del canal uruguayo, salvo un pene que fue tapado, ¿lo habrán tapado por chico o grande?

Sin ser un moralista ortodoxo – que no lo soy – la nota me llamó la atención por el horario en que fue emitida, 19:30, la misma fue el comentario de charlas en los días posteriores, no por las imágenes sino porque varios amigos tuvieron que aplicarle la pedagogía de mi padre por primera vez a sus hijos. Aunque creo que mi padre ya les hubiera aplicado su pedagogía con Tinelli.

Ahora lo que si es cierto es que si hubiese estado mirando el informativo con mi padre, él sin dudar me hubiese aplicado su pedagogía mandándome al cuarto y quedándose él mirando el informativo.