sábado, 14 de noviembre de 2009

Yo pude haber hecho más.

Desahogo de un ciudadano desconcertado, desorientado luego de las elecciones en primera vuelta, no me sorprendió el balotaje, pero aún no entiendo que el pueblo apoye la impunidad. Yo voté el si rosado.


Luego de conocidos los resultados de las elecciones del pasado 25 de octubre, la primera sensación que me vino fue de desconcierto, de no creer que vivo en un país donde la justicia se reclama de la boca para afuera, pero a la hora de legitimarla le damos la espalda y preferimos la impunidad.

Con el correr de las horas, me vuelve una pregunta a mi cabeza: ¿pude haber hecho más? Si, pude haber hecho algo más. No me refiero particularmente a la militancia activa en un comité, me refiero a charlar o escribir en este espacio sobre lo que entiendo es la mejor opción para mi país.

¿Esto hubiera modificado la elección? No, seguramente no hubiera cambiado nada, pero internamente me sentiría mucho mejor. Por tal motivo, Simplemente Marrrone a partir de hoy toma postura política, y da su opinión.
No trato de imponer nada, simplemente intento trasmitir a mis lectores mi opinión.

Ya comenzó sutilmente la campaña para la segunda vuelta por parte de colorados y blancos, sugiriendo que ahora elegimos entre dos hombres. Esto es lisa y llanamente un horror, pues no elegimos entre dos hombre como si estuviésemos en la Antigua Roma. El próximo 29 de noviembre elegimos entre dos visiones de país, y entre dos equipos de gobierno totalmente antagónicos.

Yo quiero vivir en un país donde todos podemos acceder a un plan de salud, y no en un país donde mi salud dependa de lo que pueda o no pagar. Yo quiero vivir en un país donde la transparencia de las empresas públicas y la información que manejan las mismas están al alcance de todos y no donde las empresas públicas son manejadas por señores de dudosa reputación, que tapan unos a otros sus manejos de corrupción.

Yo quiero vivir en un país donde la educación revoluciona al continente, donde cada niño tuene su computadora sin depender de sus recursos económicos, pues la educación y el acceso a la información es para todos por igual; y no en un país donde la educación la digitan técnicos que hace tiempo no pisan una esuela o un liceo. Yo quiero vivir en un país donde mis abuelos se puedan operar de cataratas gratuitamente y no en un país donde está operación dependa de tener dos mil dólares para podértela realizar.

Y quiero vivir en un país donde el impuesto que me aplican a mi sueldo, depende de cuanto ganó, y no en un país donde nos descuenten a todos por igual. Yo quiero vivir en un país que reparta, distribuya la riqueza y no en un país donde solo importe acumular, donde la solidaridad depende de un día o de una big mac.

Por todo esto yo votó el próximo 29 de noviembre a Mújica y Astori. Pero si aún estas indeciso, no me creas, no te dejes influenciar por las apariencias. Solo te pido que te informes, pienses en que país te gustaría vivir y luego vota