domingo, 25 de octubre de 2009

El hábito hace al monje

De Fotos pal blog


Hace tiempo que mantengo una discusión filosófica con varios amigos y amigas que hoy voy a poner en el tapete.

¿El hábito hace al monje? Y antes de esbozar cualquier respuesta les pido que me sigan en el siguiente razonamiento.

Hace meses que insisto en que si alguien me regalaba o si yo me compraba un delantal, comenzaría a cocinar al mejor estilo Gato Dumas y no pararía de deleitar a los comensales con mis exquisiteces. Las respuestas que recibía eran irónicas y hasta rozaban mi moral como futuro cocinero.

Pero la historia y los hechos me dieron la razón. Desde que adquirí mi nuevo y único delantal – 9 de octubre del 2009 – no he parado de cocinar. Y no me refiero al clásico arroz con panchos solamente, en las últimas semanas he cocinado hasta calabacín al horno con panceta y muzarella.

Ahora volviendo a la pregunta que realice anteriormente, mi deformación profesional – docente de matemática – no me permite con un solo caso generalizar, por lo tanto los invito a ustedes, queridos lectores a que me narren sus experiencias.

Así de esta manera poder tener más de un caso favorable y cuando lleguemos a n casos, gracias a la inducción completa poder generalizar y demostrarle al mundo que la siguiente afirmación es valida: “…El hábito hace al monje…”