lunes, 10 de agosto de 2009

Buenos Aires 2009 - Parte II.



Aquí les dejo la segunda parte del viaje que realizamos a Buenos Aires. Si bien viene con un poco de retrazo, más vale tarde que nunca.

Si mal no recuerdo estas fotos son del viernes santo, de la pasada semana santa. Todo cerrado pero eso no impidió que camináramos hasta el jardín botánico y el zoológico.

Al zoológico lo vimos desde afuera, no por miedo a que nos dejaran encerrados, sino porque la cola de gente que había para entrar era verdaderamente importante.

Igualmente caminamos por el parque y pudimos ver desde un partido de jockey sobre patines callejeros hasta un avión sobrevolando nuestras cabezas en Eceiza.

lunes, 3 de agosto de 2009

Culo veo, culo quiero.


No sé si será una virtud o un defecto de la raza humana querer o anhelar lo que uno no tiene.

Si una camina con atención por las callecitas de nuestro bendito Uruguay, podrá apreciar la cantidad de madres y padres que arrastrar a sus hijos por los aires, mientras estos – los hijos - llorando como marranos piden, solicitan o reclaman cual o tal golosina. Y hasta amenazan a sus padres con denunciarlos al INAU, por que ellos tienen derechos.

También de niños es anhelar el regalo ajeno, ¿quién no injurio soezmente a Papá Noel? o ¿a los tres Reyes Magos?, por haber elegido el mejor regalo para nuestros vecinos o lo que es peor, para nuestros hermanos o primos.

En este punto me quisiera detener un instante y contarles la historia de Fernando, quien había pedido una radio con forma de gato a Papá Noel. Cuando despertó ese 25 de diciembre, Fernando vio sobre el mueble del comedor, bien al lado del arbolito navideño dos radios, una con forma de gato y otra con forma de elefante. Corrió velozmente y se lanzo sobre la radio – obviamente sobre la que tenía forma de gato – al fin Noel hacía justicia y le obsequiaba lo que el tanto anhelaba.

La alegría a Fernando le duro tan solo 5 segundo ya que su madre – cuya identidad preferimos mantenerla en secreto – le increpo duramente diciéndole:

- “…pero no sabes leer tu nombre, no ves que esa radio la dejo Papá Noel para tu primo…”

A Fernando se le vino el mundo abajo, toda la magia se esfumaba, y más, sabiendo que su primo no accedería a su radio hasta la próxima semana, momento en que sus tíos vinieran a visitarlos. Al final Fernando se tuvo que conformar con el elefante.

Años más tarde Fernando se entero que su primo remato al gato por una piedra de pasta base, Papá Noel se repuso de su error y hoy el gato vive y sintoniza en casa de Fernando.

La moraleja del cuento es que Fernando luego de obtener su radio, se pasea por las calles de Montevideo escuchando su MP4.

PD: Obhama tal vez estuvo mal, pero peor estuvo Sarcossi. Si un amigo me deja así de pegado en una foto de seguro le retiro el saludo.