viernes, 23 de enero de 2009

El hombre necesita vacaciones


Cuando Ramón fue comunicado de que su licencia ya planificada para la segunda quincena de enero fue postergada - para la primer quincena de junio - se le paralizo el corazón, al punto que tuvieron que llamar desde su trabajo a una emergencia móvil debido al pequeño pre infarto que sufrió al conocer la noticia.


Ya restablecido en su hábitat natural de trabajo comenzó a buscar la manera de hacerle saber al mundo su disconformidad por la decisión tomada por la empresa respecto a su licencia. En su adolescencia fue un activo militante de los gremios estudiantiles, donde aún hoy es recordado por sus creativas formas de lucha. Rememorando aquellas épocas, intento buscar la forma de pelear ante el imperialismo y ante el cambio de fecha de su licencia.


Ocupar su lugar de trabajo fue lo primero que se le vino a la mente, pero esta medida de lucha no llamaría la atención de la gente, pues hoy la ocupación ha perdido su impacto social ante la reiteración de la misma por los distintos gremio.


Realizar un paro por tiempo indeterminado tampoco era la solución, ya que seguramente perdería todos las comisiones desde enero hasta junio y al mundo poco le interesaría saber que un vendedor de telefonía celular se encontraba de paro.


Protestar al estilo japonés realizando superproducción estaba descartado por su naturaleza, no olvidemos que Ramón es un ser humano ciento por ciento uruguayo. Entonces fue que tomo la decisión de seguir trabajando, pero sin dejar de pensar en buscar una buena medida de lucha.

A la mañana siguiente Ramón llego a su trabajo como todos los días, pero este no sería un día más. Luego de marcar la tarjeta de entrada – con su correspondiente pinc – tomo su teléfono inalámbrico, su silla y se dirigió hacia la calle. Literalmente Ramón monto su oficina en la calle, en la vereda, de esta forma continua cumpliendo con sus obligaciones con la empresa – vender celulares – pero en clara protesta ante la decisión tomada con su licencia.


Ahí esta Ramón desde el pasado 8 de enero cumpliendo su horario de trabajo, esperando y llamando a sus clientes desde Emilio Frugoni y Constituyente al sin número. Esperando además que las grandes cadenas de televisión, para que estas le transmitan al mundo, que Ramón lucha y pelea por sus vacaciones.