domingo, 28 de septiembre de 2008

Paso a paso

Luego del debút con victoria 9 a 3 frente al equipo de Cymaco, (uno más para atender) El entrenador de La Bada realizo algunas declaraciones , en la sede social del club.
El equipo se mostro solido en todas sus lineas, para el entrenador la figura fue el equipo y destacó la entrega de Marcelo Baziii.
Casi al terminar la noche de ayer el entrenador Moratorio y el juvenil Polo Sventurati, intercambiaron ideas.
Polo declaro: "...Yo soy tu Cohelo..."
Mientras que el DT respondio: "...Polito a vos hay que llevarte de a poco..."
Si bien el debút fue auspicioso, el entrenador prefiere calma y seguir trabajando paso a paso.

martes, 23 de septiembre de 2008

El farolito de la calle en que nací

En la calle donde nací no había ningún farolito pero en julio del año 1995 inmortalice esa frase: “…el farolito de la calle en que nací…y otro farolito de la calle en donde nací… y otro farolito de la calle en donde nací…”

Transcurría el año 1995 había cambiado de liceo y en aquel quinto científico solo conocía a Juan, a través del cual conocí a Diego. No recuerdo como ni porque, la clase organizo un viaje a Colonia, para las vacaciones de Julio. Ana Paula dono su casa para que la clase fuese.

En el ómnibus camino a Colonia, me hice amigo del Sapo y sobre todo del vino casero que el Sapo llevaba en la mochila.

Al llegar a Colonia Ana Paula nos fue a buscar en camioneta, realizo dos viajes en el primero se fueron las gurisas: Carolina, Natalia B, Fabiana, Natalia M, y alguna otra también viajo y ahora no me acuerdo. En el segundo viaje fuimos los gurises, en ese pequeño viaje Sebastián rompió el hielo y piropeo (sin saber) a la madre de Ana Paula.

Luego de dejar los bolsos nos fuimos a recorrer las calles de Colonia. Para esa hora el vino casero me había poseído y se me dio por cantar. La melodía me salía del alma, estaba poseido por el espíritu de Carlos Gardel y Julo Sosa.

Solo salía de mi boca:

“…el farolito de la calle en que nací…y otro farolito de la calle en donde nací… y otro farolito de la calle en donde nací…”

Gracias a esto desde el 95 en adelante cada vez que voy a un cumpleaños de Juan, la familia Scabino me pide que cante un tango.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Maradona y 10 más


Haciendo un corte en esta tarde de estudio y en un mes donde los tiempos para dedicarme a escribir se me han acotado, la probabilidad de encontrar un tema para despuntar este vicio de “jugar el papel escritor” era de 0,001. De repente me encuentro con este afiche de “Amando a Maradona”, y me pregunté a mi mismo:

- ¿Por qué no?

- ¿Por qué sí?

Preguntas sin sentido, evidenciando un gran embole.

Recuerdo aquellos domingos de mañana cuando mi padre me levantaba y juntos nos sentábamos frente al televisor para ver el fútbol italiano, en esa época donde el cable y la Internet no existían en mi vida, y al mundo solo lo conectaban los boletines de la cadena EFE. J. C. Scelza relataba y el comentario estaba a cargo de Enrique Yanuzzi. Deporte Total los unía en una cofradía casi inseparable al mejor estilo de Batman y Robin. Con el tiempo la cofradía se rompió y a Yanuzzi lo bajaron del avión.

Maradona era la excusa para levantarse temprano, un petiso retacón que con su habilidad maravillaba al mundo del fútbol. Y me daba la esperanza de poder triunfar dentro del deporte, por esa época yo también era un petiso retacón. Además de la pasión por el deporte mi padre subliminalmente me transmitía valores artigüistas ya que de aquel equipo del Nápoles solo recuerdo a los brasileros Alemao y Careca, y por supuesto a Diego Armando Maradona. Ahora entiendo lo de la patria grande, la América Latina unida.

Con el tiempo Maradona fue cambiando, por momentos héroe, por momentos villano. El hombre fue gordo, flaco, barbudo, fumado. También se pinto el pelo y lo besó al pájaro.

Provoco que por única vez llegara a un partido en un segundo tiempo, era un partido a beneficio. Era la oportunidad de verlo jugar en vivo y en directo en el propio Estadio Centenario (llegué tarde por motivos de trabajo) iban 3 minutos del segundo tiempo. Pero lo vi jugando, ya se había retirado, pero a partir de ese día ¿quién me quita lo bailado?

Habló con el Papa, Fidel y los Susanos. Tuvo su propio programa de televisión, no era necesario.

Inmortalizó la frase: “…la pelota no se mancha…”

Nadie le dijo nunca que eso era empíricamente falso. La pelota se mancha, la manchamos. Pues quienes jugamos con la pelota somos humanos y los humanos nos equivocamos.

Tal vez lo alentamos, apluidimos, y también lo empujamos, o el se empujó solo creyéndose las palabras de Andrés Calamaro: “…Maradona no es una persona cualquiera…”

Y tal vez ese fue el error del resto: no entender, no querer ver, que Diego Armando Maradona es solamente un humano.

Homenaje al más grande de los malabaristas que vi dentro de una cancha de fútbol.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Gato versus Ídolo

Por que soy tribunero y para complacer el pedido de Tito Borja acá les dejo mis reflexiones acerca del Tinelazo de “la Eunice”.

Pobre Sebastián Eguren luego de años de ostracismo y olvido, cuando vuelve al fútbol grande con una actuación similar a la del gran Obdulio Varela, la Eunice lo opaca de esta manera. En los bares la charla comparativa de Obdulio y Eguren duro un día, al otro los borrachos o comensales de siempre ya estaban comparando a la Eunice con todo el equipo del mundial del 50. Formateando en la memoria de los uruguayos la imagen de caudillo del Seba Eguren.

Es que Enice derroto ni más ni menos que al favorito de la tribuna argentina, se comió la cancha y las tarjetas de celulares prepagas.

Mi madre a la mañana del día martes me llamo para hacerme las preguntas de rigor de toda madre. ¿Éstas bien? ¿Comiste? ¿Salí de paraguas que Vázquez Melo anuncio lluvia? No entendía en que se había gastado todos los minutos de la tarjeta del celular, pues estas preguntas generalmente me las envía por mensajes de textos. Al llegar al trabajo me entere de la gesta celeste: “la Eunice le ganó al Marcelo de Belis” (o como se escriba) Ahí entendí que mi madre se preocupa más por Baila Eunice al 1313 que de su propio hijo.

Históricamente nos jactamos los uruguayos de ser un pueblo culto, donde la televisión chatarra era solo para los proletariados incultos, ¿Hoy todos somos proletariados incultos?

En los barrios más afectados por la pobreza las mujeres no tenían salida laboral a no ser que se dedicarán a la limpieza. Hoy así como los varones pueden salir del cante gracias a la pelota y al fútbol, hoy se abre una ventana para las mujeres, la salida del cante para ellas viene de la mano del caño y el baile. Asistimos a la libertad de género en su máxima expresión, cosa que desde este espacio aplaudimos.

Semana de triunfos para el Uruguay, la victoria por primera vez por eliminatorias en tierras colombianas, el triunfo de la Eunice en tierras argentinas y el mas destacable, el triunfo aplastante de los celulares uruguayos ante los celulares argentinos.

Y sobre todo algunas interrogantes que espero que ustedes queridos lectores me ayuden a responder: ¿El gato desplazo a ídolo? ¿El ídolo se desplazo solo? ¿El gato es el nuevo ídolo? ¿El ídolo siempre fue gato? ¿Uruguayos dónde fuimos a parar? ¿Dónde vacunan en la blanqueada?