lunes, 21 de julio de 2008

Paranoia de un fumador


Varias veces prometí o intente dejar de fumar, el tiempo más largo que llegue a cumplir este tipo de promesas fueron 47 minutos. Es lo que dura una clase normal de matemática mas dos minutos que es lo que demoro en llegar hasta la puerta del liceo para fumar. Las constantes promesas incumplidas son el producto del acoso de amigos y familiares que insisten en que uno deje de fumar.

Éramos poco y parió la abuela. Luego apareció el decreto de nuestro gobierno de no fumar en espacio públicos cerrados. Tal vez el señor presidente de la república pensó que de esta manera yo dejaría de fumar. Deje de entrar en espacios públicos cerrados, no abandone el hábito de fumar, sino que por el contrario adquirí otra adicción llamada “Biogrip”.

Hace semanas se comenzó a prohibir la propaganda de cigarros, ahora no se puede fumar en los espacios abiertos. Por ejemplo: si usted está en la tribuna del Estadio Centenario puede fumar, pero si usted se encuentra dentro de la cancha no puede fumar.

Hablando de Estadio Centenario y de fumadores luego de escuchar a Mario Saralegui prometer que si salía campeón de la liguilla (pre libertadores, que también podría llamarse pre sudamericana o pre pre libertadores) copa Raúl Cacho Barizoni, dejaba de fumar. Yo como buen carbonero decidí doblar la apuesta de Mario y prometí dejar de fumar si Peñarol clasificaba a la Copa Libertadores. En la tarde del domingo Peñarol clasifico a la Copa Libertadores. (No te vayas a la página de la Conmebol, dejame la ilusión de que clasifique a la Copa Libertadores)

Pero más allá de la promesas (que puedo llegar a romper y usted querido lector se dará cuenta el año que viene si Peñarol quedara eliminado de La Copa Libertadores enfrentando al Deportivo Cachimba ‘e Piojo) hoy luego de comprar el diario y ponerme a leer la sección deportiva, única sección del matutino que leo completa, me encuentro un mensaje subliminal.

Seguramente Tabare Vázquez me esta vigilando y tiene todos mis datos. Y ahora empezó la fase tres contra los fumadores. Psicología pura y directa, va a poner anuncios con el nombre de todos los fumadores, donde asegura que no nos invita hasta que dejemos de fumar. Pero lo que me mata, me vuelve loco, es que no me aclara ¿a dónde nos está invitando? ¿Y si no quiero ir? Me vas a venir a buscar con Ultraron y me tendré que ir a fumar a Melbac, mira que arranco Tabare, mira que ya no aguanto.

Pero por otro lado tal vez Tabare tenga razón, y lo mejor sea que deje de fumar