miércoles, 2 de julio de 2008

Michael Clayton

Hace unos meses atrás uno de nuestros lectores me solicitó que le ayude a entender esta película ganadora del Oscar. El fin de semana pasado, pop mediante, tuve la posibilidad de observar este film.

Claramente ganó el Oscar por que uno nunca entiende cual es el trabajo de Michael Clayton. Es consejero de un bufete de abogados. Al parecer su función es aconsejar y acomodar a los clientes, similar a la tarea de Sergio Gorzy con la pista de atletismo o la de Gonzalo Fernández con Tabaré Vázquez.

Michael es divorciado y tiene un hijo. El pequeño Michael muestra trastornos de la separación de su padre, ya que en pleno siglo XXI es un aficionado a la lectura y no al play station.

Familiarmente los Clayton son raros, un hermano policía (sino el final de la película nunca se podría haber dado) y creo que un par de hermanas, una se caso con un borracho y la otra debe dedicarse a cuidar al viejo Clayton, el cual se encuentra más cerca del arpa que de la guitarra.

El cuñado borracho de Clayton es a su vez su socio en un restaurante fundido, al parecer por el alcoholismo del cuñado y no por la adicción de Clayton al poker.

A todo esto, una empresa de medicamentos de algo que nunca entendí, hace fundir a los granjeros. Ahí aparece un abogado veterano que siempre cagó a sus clientes, sufre un ataque de americanismo o yankilismo profundo y quiere acabar con las multinacionales. Es como si Amadeo Otatti se diera cuenta que los Peiranos no son tan buenos como él pensaba y comenzara a ayudar a los ahorristas del Banco de Montevideo.

A todo esto nunca supe cual era el verdadero trabajo de Michael Clayton y si estaba a favor o en contra de los buenos, tampoco me queda claro.

Resumiendo tomo una frase de su hermano:

“…los policias creen que sos abogado y los abogados creen que sos policia..”

Por lo tanto a esta película la califico con 2 Nicolitos.