miércoles, 5 de marzo de 2008

Murga Madre

Hoy la moda dentro de nuestro carnaval son las murgas y varias personas de mi generación se jactan de comentar que de niños iban al tablado a ver a tal o cual murga. Lo que me gustaba en aquella época de los murguistas era que luego de cada actuación podías pedirle que te pinten la cara.

Pare de sufrir y saque el parodista que lleva dentro, si amigo a usted le digo, usted humano de 30 años (más menos 2). Usted se crió en los tablado con Gabys y Clappers y no escuchando murgas ya que sus oídos solo estaban habilitados para comprender las parodias.

El fundamento teórico de este estudio antropológico se basa en la imposibilidad de entender lo que cantaban las murgas en esa época, y no me refiero a la complejidad utilizada por los letristas de ese momento, sino a la falta de modulación de los murguistas.

La comprensión de las letras vino después de la aparición de “Carnaval en Concierto” (sigo refiriéndome a la modulación) Lo afirmó Pitufo Lombardo “…para verla bien de al lado…”

Mis primeros recuerdos de comprensión de las murgas son el cuplé de “Arturito” de Diablos Verdes y la Falta y Resto que dedicaba su despedida a los adolescentes.

Por todo esto grito y me libero: “Soy parodista y me la banco”

Aguante La Mojigata ¿se le dará este año el primer premio?